Consejo del mes

 Consejos anteriores:

Cómo afrontar el Síndrome post-vacacional

 

 

 Con la llegada del otoño, las típicas lluvias y las bajas temperaturas, nos encontramos algo muy típico de estas fechas: gripes, catarro, resfriados, constipados…

 

 No todo se puede remediar mediante una vacuna, por eso este mes os contamos

todo acerca de estas enfermedades infeccioso-contagiosas.

 

 

Diferencias entre Resfriado y Gripe

 

 Un resfriado es una leve infección de la nariz y la garganta que dura de unos pocos días a unas pocas semanas, y son causados por hasta cinco familias distintas de virus (cerca de 200 tipos distintos de virus). Dada la inmensa cantidad de diferentes virus productores de la infección, es totalmente inviable que pueda llegar a existir nunca una vacuna efectiva. El resfriado es una infección, por ello, demasiado frecuente (2-4 resfriados por año de media en adultos y 6-8 en niños, usualmente entre septiembre y mayo).

La gripe, sin embargo, es una infección de las vías respiratorias causada por el virus Influenza y que suele durar unas semanas. Hay sólo tres tipos de virus que producen epidemias cada año durante los meses de invierno en las que hasta el 40 % de la población puede infectarse. Las proteínas que recubren el virus de la gripe cambian constantemente por lo que nuestro sistema inmunitario no lo reconoce y no puede protegernos frente las nuevas cepas víricas.

 

Contagio de la infección

 

 La vía de transmisión del resfriado es el contacto directo a través de las mucosas, la de la gripe, la transmisión aérea (se inhalan en la respiración al estar en una zona donde hayan virus de alguna persona enferma).

 

Síntomas

 

 El resfriado se desarrolla entre uno y tres días tras la infección por el virus,

durando hasta una semana (dos como máximo en el 25 % de los casos). Los

síntomas más habituales son mucosidad nasal, cierta dificultad respiratoria,

estornudos, dolor de garganta y tos. Especialmente en los niños puede

aparecer algo de fiebre.

 

 La gripe tiene unos síntomas mucho más severos, suele tener un inicio más brusco, con mayor dolor de cabeza, fiebre elevada, dolores musculares, cansancio general, tos y dolor de garganta, y todo esto de forma súbita. En la mayor parte de los casos los enfermos se recuperan totalmente en una semana.

 

Prevención

 

 Los resfriados son tan comunes que es materialmente imposible evitar el contagio. Sin embargo para reducir el riesgo puedes seguir nuestros consejos: Evita contacto con personas resfriadas (especialmente durante los primeros tres días), lávate las manos si tocas a un enfermo o algún objeto que éste haya tocado previamente, y para nada te toques la cara, la nariz ni los ojos.

 

 Si te resfrías, no obstante, deberías seguir estos consejos para no diseminar la enfermedad: Tápate la nariz y la boca al toser o estornudar con pañuelos desechables, suénate y no “reutilices” es mismo pañuelo para sonarte en varias ocasiones, lávate las manos tras toser o estornudar y, en la medida de lo posible, evita contacto con personas que padezcan asma crónico o enfermedades respiratorias cuando se padece un resfriado

 

 La vacuna contra la gripe es la mejor manera para prevenir la gripe o reducir su severidad. Puesto que el virus es mutable, cada año se desarrolla una vacuna nueva para proteger del virus que más probablemente causará la infección. Ésta se administra en una única dosis, inyectable (actualmente se investiga una vacuna administrada en forma de spray), siendo recomendable su administración durante el mes de octubre y principios de noviembre.

La vacunación de la gripe va dirigida a los siguientes grupos:

 

- Mayores de 59 años

- Personas con problemas bronquíticos, cardíacos, de hipertensión y diabetes 

- Personas que cuidan a pacientes con alguno de los problemas anteriores

- Embarazadas de 2º-3º trimestre

- Profesionales sanitarios

- Personal operario del sector avícola

 

 En caso de que precises mayor información, dirígete a tu centro de salud, donde los profesionales sanitarios te informarán concretamente.

 

Tratamiento

 

 Para el resfriado no existe cura, pues los antibióticos no afectan a los virus, sólo a las bacterias. Es sumamente importante beber mucha cantidad de líquidos, agua o zumos (la buena hidratación previene sequedad de las mucosas de la nariz y la garganta y hace que el moco sea más fluido y se pueda eliminar mejor). Evita bebidas con cafeína y con alcohol, que predisponen a la deshidratación. Aunque no haya cura, sí hay medicamentos que ayudan en el alivio sintomático: analgésicos- antiinflamatorios (aspirina), paracetamol, descongestionantes nasales, antihistamínicos, antitusivos, mucolíticos… y, por supuesto, cuanto antes se inicie este tratamiento, mejor será. Tienes totalmente prohibido fumar esos días o estar en estancias junto a fumadores.

 

 La vacuna de la gripe puede ayudar a prevenir o a reducir la severidad de ésta. Algunos fármacos antivíricos ayudan en la prevención de la infección o aceleran la recuperación, pero sólo si se toman durante las 24-48 primeras horas tras el inicio de la infección. Para el alivio de los síntomas de la gripe disponemos de antitérmicos, analgésicos-antiinflamatorios, descongestionantes nasales, antihistamínicos, antitusivos, mucolíticos...

 

 No obstante, no somos médicos y sólo estamos dando pequeños consejos, por lo que, encarecidamente, te recomendamos hablar con tu médico de cabecera o farmacéutico, sobretodo si estos síntomas se complican, pues se puede desencadenar en graves enfermedades de las vías respiratorias.

 

 Y con esto, deseamos que este otoño o invierno ninguno de vosotros os enferméis o, en caso de hacerlo, lo hagáis de la manera más ligera posible…

[arriba]FiebreVacunaEstornudosLa Revista Esotérica gratuita
Búsqueda personalizada
Espacio Tarot | Tarot y Horoscopos Gratuitos
Espacio Tarot Menu
Cuadro de texto: SECCIONES
Cuadro de texto: SERVICIOS A PROFESIONALES