Personajes históricos

 Reportajes anteriores:

 

Vampiros, el Mito de la Sangre (I)

El mito de Satán en la historia del rock y el Heavy (I)

 

 

EL MITO DE SAN VALENTÍN

 

    Llega el Día de San Valentín, el Día de Los enamorados, una de las fechas más señaladas en el calendario (a pesar de no ser un festivo nacional) para todas las parejas enamoradas. Son días de regalos, postales, poemas, bombones y flores como ningún otro, y como en otras fechas señaladas, nos contagiamos de lo que ese día significa, aunque con ello olvidemos que el amor es algo que mejor demostrado a diario, mucho mejor que con un regalo de última hora, que ya sabemos que muchos/as de vosotros dejaréis la compra del regalo para el final. Pero, ¿sabéis de dónde proviene esta tradición?

 

 Como en tantísimas otras tradiciones, costumbres, fiestas, creencias y supersticiones, tenemos varias teorías explicativas sobre el origen de la festividad, todas relacionadas y, cuanto menos, curiosas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Muchos creen que es una cristianización de una antigua fiesta pagana, tan acostumbrada estaba la antigua Iglesia en realizar esos cambios. En los orígenes del Cristianismo, sobre todo cuando estaba perseguido, la iglesia se enfrentaba con pueblos bárbaros de costumbres muy arraigadas. Ya les costaba de por sí aceptar las nuevas tesis ontológicas y religiosas como para cambiar sus costumbres. Los evangelizadores eran conscientes de ello y, en lugar de obligarles sin éxito a cambiar sus festividades, tergiversaban su significado (bastante menos traumático y creíble) para adaptar la festividad a las teorías sobre un único Dios. A sí se podía, lentamente, modificar la costumbre sin que el mantener las festividades y costumbres de cada cultura fuese más importante que el creer en una religión impuesta a través del miedo a los castigos divinos.

 En la antigua Grecia y Roma se celebraba una fiesta de adoración al dios del amor (Eros en griego y Cupido en romano). En la celebración se invocaba al dios y se le sacrificaban y otorgaban  regalos y ofrendas para conseguir así encontrar al amor ideal. Lo que pasa es que debido a la costumbre sexual imperante en esa época, normalmente acababan estas fiestas en enormes bacanales y, sobre todo en Grecia, homosexuales. Por ello el cristianismo no podía permitirla.

 

 Sin embargo, diversas fuentes citan como el origen de la historia del día de San Valentín la Roma del siglo III, época de persecuciones al cristianismo. En esta época, la roma imperial necesitaba de enormes cantidades de jóvenes para nutrir sus ejércitos conquistadores, a los que se les prohibía el matrimonio para desvincularlos de sentimientos que pudiesen perjudicarlos en el campo de batalla.

 

 Sin embargo, aparece un sacerdote cristiano, Valentín (posteriormente canonizado) que, aprovechando la injusticia, decide empezar a casar parejas bajo el ritual cristiano a espaldas del gobierno romano, con el objetivo de ganarse el favor de los jóvenes guerreros y utilizarlo como motivo de conversión. Sin embargo, el gobierno romano, con miles de ojos y oídos se entera, y el emperador romano Claudio II decide conocerle. Valentín, gran estratega, aprovecha la visita para intentar convertir al emperador hacia los senderos de Jesús. Claudio se siente atraído por aquella religión, pero el Senado, que tenía el poder real en el Imperio, le obligan a abjurar del cristianismo y volver a perseguir a sacerdotes, evangelizadores y creyentes. Por lo tanto se juzgó a Valentín. Y aquí viene la parte de leyenda. Cuando el verdugo se burla de Valentín, diciéndole que si Jesús obraba milagros, por qué no le devolvía la vista a una hija que tenía ciega desde el nacimiento. Evidentemente, la leyenda cuenta que el milagro sucedió, aunque no se le pudo salvar la vida a Valentín, siendo ejecutado, evidentemente, un día 14 de febrero (aunque el calendario de aquella época no era equivalente al nuestro).

 Pero mientras el futuro santo estuvo entre rejas, su carcelero le pidió que diera clases a la chica, y claro, surgió entre ambos el amor. La noche antes de morir ejecutado, Valentín envió una carta de despedida a la chica en la que firmó con "de tu Valentín", y de ahí se dice que por eso se firman así las cartas y postales de amor que se envían los enamorados en esa fecha.

 Pero la historia no acaba aquí, claro. Nuevamente la iglesia tiene que tergiversar una fiesta pagana, por lo que, dos siglos después (y con mayor poder) resucita la leyenda por mero interés. Existía una costumbre entre los más jóvenes de practicar una fiesta pagana en honor de Lupercus, dios de la fertilidad que se celebraba el día 15 de febrero. Mediante una especie de sorteo, el cual cada joven elegía el nombre de una joven con la que debería compartir hasta la siguiente festividad, donde se intercambiaban las parejas. Por ello se canonizó a San Valentín como patrón de los enamorados, para dotar de castidad al evento tan tremendamente sexual.

 

 Y como casi todo, la tradición se torna comercial en nuestro siglo, con el apogeo de la industrialización y las posibilidades económicas de la clase baja y media, más necesitada de poder celebrar alguna fiesta de manera puntual y evadirse de sus rutinas. Y con la llegada de los centros comerciales y el consumismo, pues la tradición ha ido a más.

 Desde aquí no os decimos que no celebréis San Valentín, todo lo contrario; sólo os decimos que tratéis a vuestra pareja y viváis en amor cada día, como si cada día fuera San Valentín.

 Un besito a todos/as y feliz San Valentín!

[arriba]
Búsqueda personalizada
Vanesa Tarot | Tarot telefónico
Espacio Tarot | Tarot y Horoscopos Gratuitos
Espacio Tarot Menu
Cuadro de texto: SECCIONES
Cuadro de texto: SERVICIOS A PROFESIONALES